Monthly Archives: agosto 2011

(Sobre el texto “Vivir sin dependencias”, de A. Napolitano, en Mente Sana, N°: 11)

“Todos intuimos que para vivir con plenitud necesitamos actuar con libertad. Las dependencias, -ya sean a sustancias, a personas o a sensaciones-, nos limitan, y a la larga se transforman en prisiones.

Lo cierto es que detrás de cada una de nuestras dependencias se esconde una utopía infantil: vivir una vida de placer y bienestar continuo, libre de dolor. Sólo renunciando a esta ilusión podremos madurar y alcanzar la satisfacción de una vida auténtica, en libertad y sin adicciones … El pensamiento oriental justamente nos señala la vía de salida de dicha trampa ilusoria, al enseñarnos que tanto el placer como el dolor son experiencias alternantes y perecederas, que deben ser transitadas, no descartadas, sino trascendidas … Las situaciones de dependencia quedan establecidas cuando la persona comienza a vivir por y para el objeto de su placer … Es indudable que existen adicciones físicas, pero en todas el enganche psicológico desempeña un papel fundamental, como lo demuestra el hecho de que las personas se puedan enganchar a conductas, -por ej. jugar a las máquinas tragamonedas-, o que cuando un adicto se “limpia” de una sustancia química, al poco tiempo se pueda enganchar con otra.

La utilización de sustancias químicas agrega un elemento dramático al descalabro de la persona, porque complica su salud corporal y empeora su pronóstico, pero el puntapié inicial está dado por una tendencia a resolver los conflictos a través de una actitud infantil, regresiva y negadora, a evitar enfrentar el dolor, a conducirse omnipotente y mágicamente con los deseos, a refugiarse en la fantasía de resoluciones ilusorias y evasivas de los problemas que la vida nos trae a todos, inevitablemente. Y así podemos tornarnos dependientes a una cantidad interminable de situaciones como el juego, una relación de pareja nociva, el trabajo …

Pero podemos escoger liberarnos de todas estas adicciones si tomamos el camino de la lucidez, reconociendo que la vida está constituída por situaciones buenas y malas, y que lo decisivo es nuestra actitud frente a las mismas …

1) El síndrome de “Superman”:

Juan Carlos bebe en exceso desde hace por lo menos un año y medio. Se da perfecta cuenta de que está utilizando el alcohol para hacerle frente a situaciones que le crean ansiedad o lo atemorizan. Ayer necesitó unas cuantas copas para poder acudir a su segunda cita con Paula. La primera vez que se encontraron estuvo tan inhibido que no pudo comer ni medio bocadillo. En cambio, ayer, se lo veía verdaderamente seductor. Héctor, el hermano menor, … lo sorprendió más de una vez bebiendo a solas. Se lo dijo abiertamente. Juan Carlos le respondió … que la situación estaba perfectamente controlada. Le explicó que él era una persona especialmente dotada para controlar sus impulsos en el momento mismo en que lo considerara necesario, que el acohol no era un enemigo lo suficientemente poderoso ante su fortaleza de carácter… Fue necesaria la pérdida de Paula y de dos empleos para que Juan Carlos bajara estrepitosamente del Olimpo de su omnipotencia. Lo primero que aprendió a distinguir cuando llegó a tierra firme, es la diferencia entre “puedo” y “no puedo”. Lo segundo fue diferenciar entre “no puedo” y “no se puede” … Como por ej. si permito que el acohol avance sobre las sutiles vías metabólicas de mi organismo, llegará un momento en que ya no pueda, voluntariamente, controlar la ingesta … También hay cosas que no se pueden, -ni hoy, ni mañana ni nunca- porque están más allá de nuestras posibilidades, como por ej., decidir que a mí, en particular, determinada cosa no va a hacerme daño, simplemente porque así lo quiero. Eso es querer contradecir la realidad.

2) MIOPE COMO ROMPETECHOS:

Guadalupe vive frente al ordenador. Y cuando decimos que “vive”, queremos decir que come, bebe, conversa, fantasea, juega, sueña, ríe, disfruta, se enoja, se excita, viaja, estudia … En realidad, juega a que vive. El chat, internet, algo de música y las películas llenan su vida, reemplazan su vida. Como Rompetechos, lleva unas gruesas gafas que le impiden ver la realidad … Sus problemas con el acné y el sobrepeso se han agravado mucho, e incluso ha dejado de ducharse a diario. Sus amigas se lo dicen cuando pueden. Le dicen lo que es evidente: que Guada tiene dificultades para relacionarse con las personas reales porque siente rechazo por su aspecto físico. Todos lo ven menos ella. Así es la negación. Empieza uno no viendo los detalles dolorosos de ciertas situaciones y termina no viendo ni por donde camina … … su amiga Carmen se dio cuenta de que varias de las amigas de Guada empeoraban su situación intentando ayudarla. Le hacían las compras o sus trámties, le cocinaban y le hacían continuos favores por la pena que les daba su estado. A propuesta de Carmen, las amigas retiraron ese apoyo logístico y Guadalupe comenzó a sentir los fastidiosos inconvenientes prácticos de su aislamiento. Lo siguiente fue un poco más dramático. Tras una de sus esporádicas duchas se topó, de repente y sin proponérselo, con su descuidada imagen frente al espejo. La visión le produjo un gran rechazo. Sintió odio, asco y gritó cosas horribles frente al espejo.. Pero también descubrió que había llevado, durante mucho tiempo, unas gafas opacas, y su falta de visión no era divertida, como la de Rompetechos. Detrás había dolor, miedo y pena hacia sí misma … Ese “sólo ver” fue el pistoletazo de salida hacia su recuperación. Necesitó ayuda, pero ahora la ayuda fue para salir, no para permanecer.

VÍAS DE SALIDA:

Superman, el omnipotente que desconoce sus límites, y nuestra Rompetechos particular que niega la evidencia hasta no llegar a ver ni lo que tiene delante de su nariz, son sólo ejemplos de los mundos locos que podemos construir con nuestras ideas y pretensiones delirantes. Pero tienen vías de salida que son auténticos caminos de aprendizaje: aprender los límites de nuestro poder sin caer en la impotencia; aprender a ver lo obvio, por desagradable que sea, sin negarlo inmediatamente después. Otros quizás tengan que aprender otros caminos: por ej., liberarse de un placer destructivo para construir la vida que se desea. También podríamos habernos encontrado con Peter Pan, el eterno niño mágico, con Popeye, seguro de poder vencer al mal con una dosis de espinacas, con el señor adicto al trabajo con el que se cruza El Principito, convencido de que es cada vez mejor, haciendo cada vez más … Todos ellos encierran en su error la posibilidad de su remedio. Es sólo el deseo, la paciencia y un poco de ayuda lo que hace falta para recuperarse.

 

¿Con qué personaje te identificás vos?

 

El Coaching y la Psicología son dos disciplinas que pueden ayudarlo  a resolver problemas tanto de índole individual, como interpersonal o de equipo, en empresas y organizaciones.

Cualquier servicio serio de tipo virtual,  sea on line, (es decir, con comunicación en tiempo real con tu coach o terapeuta) o no, NO HA DE PRETENDER  sustituir a la intervención profesional directa, que tendrás que tomar en algún momento, bien sea para complementar el trabajo virtual en sí mismo, o por qué no, para trabajar en su síntesiso conclusión. Muchas veces, además, las sesiones presenciales se toman para trabajar aspectos de la corporalidad del paciente o coachee (aspecto que verás desarrollado en la sección Coaching corporal) que son tan importantes como el dominio del lenguaje o el dominio emocional.

La virtualidad de por sí se constituye en una alternativa para quienes quieren tener un primer contacto con estos abordajes, o creen que una respuesta puntual ya puede ayudarlos significativamente. Las consultas pueden repetirse tantas veces como el destinatario lo crea necesario, pero de todos modos, si éste dedice continuarlas, luego del primer contacto, es muy posible que se genere un CONTRATO con su Coach o terapeuta, del mismo modo que en la modalidad tradicional presencial.

Cuándo sugiero una modalidad virtual de consulta:
* en general, para orientación y apoyo en problemáticas comunes de índole familiar, laboral, vocacional y de relaciones interpersonales en general.

*es útil también para situaciones en las que se requiere contención ante crisis, alternativas para la resolución de conflictos de toda índole, y/o para decidir un tratamiento psicoterapéutico o un proceso de Coaching presencial, en los casos en los que el consultante todavía no lo ha podido hacer por iniciativa propia.

*si Ud. forma parte de una empresa, organización o institución, cualquiera sea su función o responsabilidad, este asesoramiento puede ayudarlo, a detectar problemáticas de la más diversa índole: comunicacional, de conformación de su estructura, de relación entre sus miembros en general, de liderazgo del personal con gente a cargo, etc, etc.

*en el caso anterior, también estará especialmente indicado para brindarle muchas herramientas útiles en caso de que ud. tenga que conducir equipos de trabajo.

* se utiliza además para la formación y el aprendizaje de algunas competencias específicas de gestión, como el liderazgo, la delegación, el desarrollo del personal, la planificación por objetivos y la gestión del desempeño de la gente a cargo, etc. etc.

EN SÍNTESIS: es ideal para quienes tiene posiciones de conducción o se están preparando para ellas.
Como verá, las posibilidades de asistirlo a distancia, y sin salir de su casa, e invirtiendo muy poco tiempo, son muchas, y todas seguramente serán enriquecedoras …  Sólo es cuestión de animarse!!!

Lic. Mónica Silvia Reta

¿Qué significa cualquier Proyecto de trabajo común desde el Coaching?

  Ni más ni menos que la combinación de tres instancias:

A) La existencia de un LIDER NATURAL que realice las DECLARACIONES

FUNDAMENTALES acerca de lo que se va a emprender:

VISIÓN y MISIÓN del proyecto.

Repasemos entonces qué es una Declaración:

Un acto lingüístico que genera realidad, transforma el mundo o los hechos a partir de lo que enuncia:

Por ej: “está Ud. despedido” ó

“Ud. será el nuevo jefe de su Sector”

Las DECLARACIONES son válidas o inválidas según el poder de quien las hace.

Entonces digamos que la COMPETENCIA FUNDAMENTAL PARA UN LÍDER es:

Declarar VISIÓN: definir un rumbo para un Proyecto o una organización toda, que vaya siendo compartido por seguidores sensibilizados con él.

¿Hacia dónde va nuestra organización/proyecto?

Y luego las Declaraciones complementarias:

*MISIÓN: ¿Qué tenemos que hacer para llegar allí?

*OBJETIVOS: ¿Cuáles son nuestros próximos pasos?

B) El análisis del esquema básico:

PERCEPCIÓN – ACCIÓN – RESULTADOS

en torno a la actividad a emprender.

Es decir, analizar desde qué PERCEPCIÓN: PRESUPOSICIONES, IDEAS, CONCEPTOS, DIAGNÓSTICOS, INTERPRETACIONES y JUICIOS parte para determinar el rumbo de sus ACCIONES, pues de éstas dependen los RESULTADOS de la Compañía
En este punto, tenga en cuenta que el mundo se mueve por sus

interpretaciones…!!!:

Los JUICIOS o INTERPRETACIONES con los que opinamos, calificamos e interpretamos la realidad, son aseveraciones que conforman nuestra PERCEPCIÓN DEL MUNDO:

La cuestión es que hay dos tipos:

*Juicios o interpretaciones generativas: permiten operar sobre la realidad y construir;

*Juicios o interpretaciones justificadoras: se hacen para explicar una dificultad, pero obstaculizan la acción, porque no abren ninguna posibilidad.

Si un líder no posee juicios debidamente fundados que le permitan conectarse con Resultados posibles, será inoperante e ineficaz, en el mediano o aún en el largo plazo. Sólo verá oscuridad donde otros ven negocios posibles, sólo generará confusión entre su gente, donde otros podrán señalarle claramente el norte. En otras palabras, sólo tendrá Juicios o interpretaciones justificadoras para su propio fracaso.

C) La existencia de líderes que trabajen para la conformación de equipos con

INVOLUCRAMIENTO y COMPROMISO. Esto se logra combinando tres

aspectos:
1) La declaración de VISIÓN generada, sostenida y vivida junto a su equipo: los nuevos líderes no actúan solos …

2) Su compromiso  y el de sus co-líderes, de actuar con

RESPONSABILIDAD,

Capacidad de dar respuesta por los propios actos y por sus consecuencias

en forma consistente con la VISIÓN declarada.
… Y a través de la VISIÓN COMPARTIDA y la RESPONSABILIDAD llegar a:

3) La creación de REGLAS DE JUEGO TRANSPARENTES para todos:
ASPECTO FUNDAMENTAL PARA EL ÉXITO DE CUALQUIER EMPRENDIMIENTO ORGANIZACIONAL.

Sólo con estas instancias: VISIÓN, RESPONSABILIDAD y REGLAS DE JUEGO
es posible el TRABAJO EN EQUIPO.

Como podrá observar, todo es cuestión de las DECLARACIONES que se expliciten, se digan en voz alta, se sostengan y se repitan cuantas veces sea necesario, A TRAVÉS DE LOS LÍDERES Y SUS SEGUIDORES.

Lic. Mónica Silvia Reta

 

¿Trabajaste duro en casa, preparando la cena para tu familia, y luego, a la hora de comer, nadie te dijo siquiera “está rico?

 

¿Te hiciste cargo de todo el trabajo que te dejó tu compañero antes de salir de vacaciones, y a su regreso, ni siquiera te lo agradeció?

 

¿Estás acostumbrado a que te observen enseguida algún error tuyo, pero no te pasa lo mismo con tus aciertos?

 

Todas éstas son típicas situaciones que adolecen de la Declaración del RECONOCIMIENTO…

El reconocimiento apunta a valorar al otro, a tener en cuenta no sólo su existencia, sino también lo importante y valioso que es para nosotros, y es fundamental que lo expresemos con palabras. Frases como:

yo te reconozco que sos …

ó

lo que yo más valoro de vos es…

no son tan usuales ni mucho menos cotidianas, y hasta muchas veces es necesario que se dé una conversación especial, -del tipo de las que aclaran malentendidos-,  para que ellas afloren, por el motivo que sea. Tampoco es fácil escuchar la contrapartida de estas frases:

¿qué es lo que vos valorás más de mí?

Y la dificultad se acrecienta, cuando de lo que se trata es del AUTORRECONOCIMIENTO, es decir, de la posibilidad de autorresponderse preguntas como:

¿Quién soy? ¿Qué me reconozco de mí mismo?

¿Cómo me dicen los otros que soy?

 ¿Tiene esto que ver con lo que quiero ser?

Estas últimas, obviamente nos conectan con aspectos de nuestra propia identidad, que siempre se constituye, en definitiva, a partir de los otros y, -diríamos en la Ontología del Lenguaje-, de las conversaciones que mantenemos con los otros.

Por tratarse de la IDENTIDAD, que en Psicología decimos que surge de un proceso de identificaciones con tantos otros, digamos que la cuestión del RECONOCIMIENTO y del AUTORRECONOCIMIENTO nunca es menor.

No es lo mismo que formulemos una Declaración de este tipo o que no la formulemos, que la digamos o que la callemos, aún teniendo la oportunidad de decirla.

Ya vimos desde varios artículos, cómo para la Ontología del Lenguaje,  la palabra genera acción: si no reconocemos provocamos en el otro el resentimiento, y muy probablemente su alejamiento de nosotros, o que no esté disponible para ayudarnos cuando lo necesitemos nuevamente. En el mejor de los casos, la relación puede desgastarse, perder sustento, y aparece entonces la INDIFERENCIA, estado de ánimo por cierto, creo yo, mucho más temido que el odio.

Y no confundamos la gratitud con el RECONOCIMIENTO: decir gracias cierra el circuito de un ofrecimiento del otro hacia nosotros, en cambio el reconocimiento es una aceptación de la existencia del otro.

Lic. Mónica Silvia Reta

 

Te propongo un ejercicio sencillo. Casi siempre hablamos de lo que sentimos: hablamos. Hablamos de nuestras emociones … Pero no tantas veces, expresamos eso mismo con el cuerpo.
El ejercicio te pide que trabajes con un compañero, alguien a quien también le interese explorar su imagen corporal, para ver “cómo se ve ante los otros”, y qué cosas que aún no registra, está dejando entrever con su cuerpo.
Elegí alguna emoción que experimentes repetidamente y que te resulte negativa, que te cause molestias, te quite energías, te disguste. Para algunos puede ser el enojo, la bronca, para otros el miedo, quizás algunos opten por los celos, habrá quien elija la tristeza, entre tantas otras.
Ahora te invito a que corporalices esa emoción, es decir, que la expreses con tu cuerpo, cómo sentís esa emoción, sólo con tu cuerpo, y sin ninguna palabra, y le muestres esa postura a tu compañero.
Ahora, vas a contestarle las siguientes preguntas a tu compañero:

¿Cómo sentís esa postura en tu cuerpo?

¿Qué gestos habitualmente te aparecen frente a esta emoción? (Verbalizalos y también mostráselos a tu compañero desde el cuerpo)

¿Cómo sentís tu respiración?
Ahora tu compañero va a tratar de imitarte, y vos sólo vas a observarlo.

Ahora contestale a tu compañero estas preguntas:

¿Te sentís identificado con su postura?
 ¿Qué acciones tenés disponibles hacer, con esta emoción y esta disposición corporal?
¿Qué acciones no tenés disponibles hacer, desde aquí, que sin embargo te gustaría  hacer o te haría sentir más poderoso?
Entonces tu compañero te sugerirá algunas cuestiones desde su disposición corporal, para lograr el cambio que vos deseás. Sea pasar del enojo a la alegría, del miedo al control, de la ansiedad al equilibrio, o lo que sea. Vos vas a imitarlo en estos cambios en la disposición corporal que él/ella te sugiere.
Y aquí tendrás que contestar una última pregunta:

Desde esta nueva corporalidad:

¿sentís que podés tener otras emociones, otras acciones disponibles, otro poder de “hacer” en tu vida?

Conclusión???????

  • En principio quiero mostrarte algunas cosas tan sencillas como placenteras:

Con nuestro cuerpo hablamos, nos comunicamos con el otro, “delatamos” lo que sentimos y/o pensamos, aún sin decirlo. Observarnos, con la ayuda de otro, autoobservarnos, nos permitirá introducir cambios, en posturas, gestos, reacciones, etc, que, desde esa misma “disposición corporal”, también generará cambios en los otros dos dominios de nuestro ser: el emocional y el del lenguaje.

Por ej, cambiar una postura crispada, de angustia o enojo, por otra más relajada, nos inducirá a sentirnos más tranquilos, armónicos y liberados de tensiones, con lo cuál esas emociones de angustia y enojo cambiarán por otras más relacionadas con el optimismo y la alegría.
Y con ello, nuestras conversaciones serán seguramente más distendidas, tendientes a escuchar las inquietudes del otro, antes que a imponer las nuestras, y a proponer otras formas de mirar y enjuiciar aquello que nos interesa en común, sin pelearnos por el propio punto de vista de cada uno.

Recordemos que somos una coherencia CUERPO-EMOCIONES-LENGUAJE, y que todo aquello que nos produzca bienestar o malestar en cualquiera de los tres dominios, también puede hacerlo en los otros dos.
Por tanto: CUIDEMOS CADA UNO DE ELLOS.

  • También te quiero traer algunos “buenos hábitos” para empezar por el cuerpo:

-Respirar con profundidad: cuando sentimos que una emoción nos agobia, cuando estamos ante una situación de tensión o de mucha exigencia, cuando estamos exhaustos y necesitamos fuerzas para seguir … Y también cuando estamos realizando, simplemente, nuestra actividad habitual.
La idea es percibir hasta dónde llega el oxígeno que estamos incorporando, cuán profunda es la respiración que estamos teniendo … percepción poco común mientras estamos ocupados en otra cosa.
Ejercitar concientemente y diariamente la respiración profunda reconecta, realimenta y produce una sensación de firmeza y seguridad.

-Observar nuestro eje transversal: hombros y brazos. Registrar cuál es su postura, si están rígidos, caídos hacia adelante, como agobiados, o por el contrario hacia atrás, como buscando plenitud y soltura. Aflojémoslos, y encontremos su punto de equilibrio.

-Observar nuestro eje vertical: empezando por la cabeza y el cuello. Estos son centro de múltiples dolores y contracturas
¿En cuántas direcciones podemos moverlos sin sentir dolor?
¿Cuántas tensiones, presiones y exigencias de toda índole han soportado, sin encontrar un tiempo de descanso?
Cada día, lo ideal es tomarse un momento para cerrar los ojos y visualizar dónde percibimos ese dolor o contractura, y no sólo hacer los ejercicios habituales de rotación y estiramiento, sino también aliviar la zona, en reposo, apartando los pensamientos habitualmente ligados a lo que nos produjo tensión y presión durante el día. Imaginar que liberamos ese espacio del cuerpo del dolor o inflamación, es decir, hacer una breve visualización interna del mismo.

Nuestras piernas y pies:

¿Cómo caminamos y apoyamos nuestros pies sobre el suelo? Lo hacemos con seguridad y firmeza? O sólo erráticamente?
Sentimos a veces pesadez y agobio en nuestros miembros? Podemos relacionar estas sensaciones con la apatía, el aburrimiento y hasta el hastío que nos puede generar la situación que estemos viviendo?

¿Cómo harías para caminar con mayor seguridad y liviandad?

Observá la flexión de tus rodillas, observá tus pisadas.

Observá tu postura al pararte. Estás inclinado hacia delante, como tomando distancia del mundo? Que observás de nuevo, cuando te enderezás y recuperás el equilibrio?
LO FUNDAMENTAL PARA TODOS ESTOS EJERCICIOS Y OBSERVACIONES:

Que los hagas con la idea de que tu cuerpo es una extraordinaria FUENTE DE PODER:  a partir de él, te podés disponer a percibir y sentir el mundo de formas diferentes a las habituales,

CON MÁS PROBABILIDADES DE ENCONTRARTE CON MAYOR BIENESTAR  Y CALIDAD DE VIDA.

Lic. Mónica Silvia Reta

Entender cómo nuestras emociones pueden modificar, desde nuestra postura corporal, hasta nuestra salud física … Hoy en día, existen numerosos estudios científicos que corroboran esta afirmación.
No obstante, la idea de que lo que sentimos como afectos, estados de ánimo y emociones puede realmente enfermarnos, no ha sido tomada hasta ahora, verdaderamente en cuenta, por una sencilla razón: seguimos pensando y “viviendo” nuestro cuerpo, como algo separado de nuestra psiquis y nuestro espíritu. La clave? Seguramente AUTOOBSERVARNOS y por qué no AUTOSORPRENDERNOS …
Los seres humanos podemos mirarnos desde tres ámbitos o dominios: el cuerpo, las emociones y el lenguaje. A través de éste, distinguimos (ponemos nombre, explicamos), a los objetos y hechos que percibimos a nuestro alrededor. Obviamente también distinguimos nuestro cuerpo y nuestras emociones.

Cada cambio que nos suceda en un dominio, afectará inevitablemente a los otros dos. Por ej., los cambios en nuestras emociones: un susto, alarma, alegría, vergüenza, enojo, o cualquiera otra que nos surja, modificará nuestra postura corporal, y nuestro lenguaje. En el caso del enojo, por ej., nuestros músculos se tensarán, los gestos de la cara se endurecerán, los latidos de nuestro corazón probablemente se acelerarán, nuestros hombros e tornarán un “escudo” hacia adelante, y nuestro andar se hará más rápido, pero también más rígido.
El lenguaje de nuestras conversaciones (hagamos éstas públicas o sólo privadas), contendrá juicios e interpretaciones de agravio personal, de hostilidad del mundo y las personas que nos rodean, hacia nosotros, de bronca de nuestra parte hacia ellos, de impotencia personal para salir de dónde estamos, etc.

Pues bien, nuestro cuerpo es esa dimensión que “vivimos y sentimos” todos los días, como parte de lo que somos y no sólo como un envoltorio que tenemos o portamos mientras vamos por el mundo. Y este cuerpo ha registrado todas esas emociones y vivencias propias definiendo su propia forma de ser: sus posturas, tensiones, formas de respirar, andar, pararse frente al mundo, son reflejo de sus experiencias pasadas, y definen a la vez, la forma en que puede vivir el presente.

Quizás una persona que anda por la vida encorvada, como “tapada”, con el rostro semiinclinado hacia abajo, sus hombros hacia delante, y su caminar pausado, muestra con ello su baja autoestima, su tristeza o su depresión. Y así también juzga al mundo: hostil, sin posibilidades para él/ella, incierto y/o como un espacio en el cuál debe luchar y defenderse.

Introducir cambios en alguno de los tres dominios, puede también aportar cambios en los otros.
Las emociones, por ejemplo, son disparadas por ciertas acciones (quién no siente susto ante un golpe estrepitoso e inesperado, por mencionar sólo alguna?). Pero asimismo son ellas las que predisponen a la acción: desde el susto me quedo inmóvil, desde el enojo permanezco impotente, desde la alegría me acerco a los otros y “hago”, desde la tristeza lloro, etc. No digo que hago sólo eso, simplemente digo que cada emoción trae aparejada sus propias posibilidades, y no mucho más …

Cambiar las emociones que son reiteradas o permanentes, que se han cristalizado como “estados de ánimo”, nos ayudará a abrirnos a otras posibilidades de acción.

Entonces: si cambio algunas acciones, cambian mis emociones espontáneas. Por ej. Si dejo de caminar por la noche, por las calles más oscuras y sombrías de mi barrio, dejaré de sentir ese miedo inmediato.

Pero el miedo instalado como estado de ánimo, requiere además, que cambie primero mi lenguaje. Es decir, los juicios que tengo sobre el mundo que me rodea, y que me hacen ver que todo puede ser temible, fuente de peligro, potencialmente agresor, y que me recuerdan una y otra vez: “No salgas”, “no lo hagas”, “no te expongas”. Solamente cuando me cuestione: ¿por qué no salir?, ¿de qué me sirve no hacerlo?, etc, etc, podré abrirme a la posibilidad de salir, de hacerlo, de probarlo y de mucho más.

Cambiar la tristeza por la esperanza, por ej., la rabia o la bronca por la empatía, para poder reconocer qué le sucede al otro, que a mí me hace tan mal, la indiferencia por la curiosidad, por citar algunas alternativas, son las puertas a cambiar nuestras acciones, nuestra relación con los demás, y por lo tanto, surgirá de ello, un cambio en nuestros juicios sobre cómo es el mundo y cómo son las personas con las que interactuamos.

Ello nos permitirá modificar nuestras cargas y tensiones corporales, nos relajará, mejorará nuestra respiración, nuestro ritmo cardíaco, y la armonía psíquica que nos traerá aparejada, redundará en beneficio de nuestra energía vital toda.

Lo que debemos tener en cuenta es que un cambio en un solo dominio, no alcanza para un cambio sostenido, en los otros dos: cambiar nuestra forma de pararnos frente al mundo, por ej., no cambiará nuestras emociones definitivamente. Para ello, “tendremos que girar también el ángulo desde donde nos paramos”. Esto, entendámoslo como empezar a ver que existen otras formas de “hacer” posibles, de acordar y coordinar acciones con los otros, de acercarnos y hacer contacto, de encontrarnos con el éxito personal, que seguramente nos sacarán de la emoción de la autodescalificación y la depresión, y nos aportarán juicios mucho más generativos sobre el universo circundante.

Sólo observando “cómo estamos siendo”, a cada momento, en los tres dominios de nuestro ser, y actuando en forma consecuente, podremos entonces sostener un

VERDADERO CAMBIO DE SER.

Lic. Mónica Silvia Reta

¿Cómo convertirse en un generador de objetivos, en vez de ser una “generalidad ambulante”?

Esa parece ser la cuestión a la hora de triunfar en los distintos ámbitos de la vida: proyectar, proponerse metas, y trabajar para alcanzar el éxito, o hacer generalmente las mismas cosas, de aquí para allá, y sin cuestionarse el rumbo: las cosas que hace “generalmente” todo el mundo.

Ahora asómbrese: el 97% de las personas de este planeta no tiene objetivos en su vida. No es que no tenga metas ni sueños, simplemente no tiene un Plan de objetivos consecuente para alcanzarlos, el cómo llegar a ellos … Con lo cuál estamos diciendo que nunca los lograrán …

El motivo por el cuál las personas no establecen objetivos de vida, básicamente es el TEMOR: se teme al fracaso, a no llegar a cumplir con las propias expectativas (y las de los otros!!!!), cuando en realidad es mucho más peligroso quedarse en el “no hacer”.

Desde el Coaching decimos que el SER se define en el HACER: si yo he sido siempre una persona individualista, proclive a trabajar sola y así resolver todas las cuestiones prácticas de mi vida, y de pronto comienzo a compartir con los demás, mi trabajo, algunos aspectos de mi vida, me reúno habitualmente con gente con la que puedo alternar opiniones y acciones, estoy siendo otra persona distinta a la de mi pasado: estoy siendo PARTICIPATIVA, aunque todos me conozcan como INDIVIDUALISTA. No hay SERES que se cristalicen en etiquetas pasadas!

Lo mismo ocurre con los proyectos de vida: ponerlos en práctica significa SER una persona en movimiento, con expectativas, entusiasta ante los resultados por venir, y en buena parte, feliz, independientemente del logro final, porque sólo el avisorar lo que vendrá le genera un estado de ánimo muy positivo. En cambio, no hacer, implica SER una persona impotente, pasiva, seguramente con una buena carga de frustración, conseguida en el andar de este modo, y con la nostalgia de lo que pudo ser/hacer y no fue ni hizo.

Dos factores importantes confunden a la gente que no proyecta: uno es no distinguir entre actividad y cumplimiento. Es decir, creer que porque se está cumpliendo meramente con algo (por ej., el trabajo diario, o lo que es típicamente femenino, las tareas domésticas), justamente se está cumpliendo con proyectos de vida. Nada más erróneo!!! Los proyectos de vida genuinos, que nos satisfacen en nuestros ideales, son aquellos que requieren de nuestra parte, una verdadera actividad específica, elegida por nosotros y deliberadamente programada y pautada. Se trate de educar a nuestros hijos, de fundar una empresa, o de bajar 20 kilos de peso: debemos generar proyectos!!! Los proyectos sirven para las personas, las familias, las organizaciones y hasta para las naciones.

Otro factor que confunde es el tiempo: la gente que no planifica su vida, se queja de que le falta tiempo para sentarse a pensar en esas cosas. Pero créame: los seres humanos más exitosos, en el mundo, no tienen ni un minuto más de tiempo, en el día, del que disponen los menos exitosos. La diferencia está, -tal como lo hemos dicho en muchos cursos sobre Administración efectiva del Tiempo)-, en cómo se enfocan en lo importante. Esto ahorra muchísimo tiempo.

He aquí los siete pasos estudiados en la Universidad de Yale para proyectar metas de todo tipo:

1) Identificar objetivos: adónde quiero/queremos llegar?

2) Enlistar beneficios: tenga en cuenta, por ej., que si Ud. quiere adelgazar 20 kgs, como dijimos más arriba, no lo logrará si sólo tiene en cuenta los esfuerzos que deberá hacer para ello: dieta, ejercicios físicos, etc. Ponga también el foco en los beneficios que obtendrá al final. Todo logro en la vida, implica dejar otras cosas de lado. Ponga ambos aspectos en la balanza!!!

3) Identificar los obstáculos: enfrentar un problema no le garantiza su solución, pero si Ud. no lo hace, el problema siempre quedará intacto.

4) Identificar la información requerida: qué necesita saber para asegurarse de que su Plan es viable?

5) Identificar las personas intervinientes: si realiza un proyecto de alguna envergadura e importancia, necesitará hacerlo con otros: defina quiénes serán, y cómo podrán acompañarlo en el camino.

6) Diseñar un Plan de Acción equilibrado: en cantidad de tareas a desarrollar, en etapas, que armonice los distintos dominios y exigencias de su vida. No haga planes desmesurados, que excedan sus posibilidades personales para cumplirlos!

7) Establecer fechas para el logro de sus metas: para ser ganador/a en todos los aspectos de su vida: personalmente, en casa, en sus finanzas, en su profesión.

En esta misma Universidad, se hizo una investigación con estudiantes del último año de distintas carreras. Sólo el 3% de ellos habían hecho este Plan de siete pasos para sus vidas.

Al cabo de varios años, se los volvió a encuestar, en dos aspectos relevantes: su profesión y sus finanzas: ese 3% que había planificado su vida, había logrado más en estos dos aspectos, que el otro 97% junto.

De ese 97%, más del 80% estaba trabajando en otra actividad que nada tenía que ver con la profesión que había estudiado. Asombroso?

PROYECTE SU VIDA, Y TODOS SUS SENTIDOS CAMBIARÁN!!!!!!!!!!!!!!!

Lic. Mónica Silvia Reta